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11 may. 2016

Se acabó el pastel


Tengo una amiga que dice: “cuando te regalen un pastel, devuelve un pastel, no regales una tarta”.

Esa frase define a la perfección una forma de actuar con los demás, y con los hombres en particular, que se repite a modo de disco rayado en todas mis relaciones, y por lo que he podido comprobar no soy la única que lo hace.

Y es que hay en mí una tendencia terriblemente poderosa a ser excesivamente generosa con el otro, a adelantarme a sus necesidades, a fijarme minuciosamente en sus gustos y grabarlos a fuego en mi disco duro, para después llenar de detalles a esa persona a la primera de cambio y prácticamente cuando la acabo de conocer… y todo ello sin esperar nada a cambio.

Y esto que parece guay e incluso digno de admiración, en realidad es más bien todo lo contrario porque las cosas cuando se llevan al extremo asustan… y mucho.

Cuando hago un recorrido por todos los hombres que han pasado por mi vida y que después no llegaron a nada (es decir, todos), me doy cuenta de la cantidad de detalles que he tenido con ellos…

Para comprender el alcance de la situación pondré algunos ejemplos completamente reales: a estas alturas de mi vida he regalado viajes a varias ciudades europeas, me he buscado la vida para localizar dónde comprar entradas para un grupo de música que solo tocaba en Alemania y he regalado el pack completo:concierto+hotel+vuelo; he hecho una búsqueda minuciosa hasta encontrar ese libro tan especial que parecía haber sido eliminado de la faz de la tierra; he rastreado páginas y páginas de internet hasta dar con el reloj que le hacía ilusión, o la camiseta o las zapatillas que están “out of stock” hace siglos… y así un suma y sigue de esfuerzos para sorprender a esa persona, para llenarla de atenciones, para hacerla feliz, para cumplir sus deseos como si tuviera complejo de “hada madrina” de la vida.

Y no es que todo eso esté mal, pero si hago una reflexión más profunda de la situación veo claramente que mi error es que fui demasiado detallista en el momento equivocado y que eso pudo agobiarles, espantarles, hacer que salieran corriendo y no parasen hasta estar muy lejos.

Está claro que esas "parejas" con las que yo derroché generosidad y atención a raudales no me conocían lo suficiente como para saber que esos son dos rasgos muy marcados de mi personalidad y por eso reaccionaron así, pero también es cierto, y cada vez lo veo más claro, que ese exceso de detalles les llevó a la conclusión equivocada de que estábamos en "niveles emocionales" muy diferentes, y por lo tanto no querían recibir nada que ellos no fueran capaces de devolver. O dicho de otra forma, no lo hacían simplemente porque no les salía.

Y es que en esto de los sentimientos y emociones cada uno tiene sus ritmos, y a estas alturas de mi vida creo que la clave para que una relación funcione está en una sincronización de tiempos en todos los sentidos: emociones, sensaciones, sentimientos, intenciones, objetivos, expectativas, proyectos… Es decir, no es suficiente con que esa persona te atraiga físicamente, haya química y una intención mutua por conocerse…no no no… si esto fuera tan sencillo a estas alturas de la película yo ya habría encontrado al amor de mi vida y varias veces.

Partiendo de la base de que hay atracción física e interés mutuo por conocerse, la realidad es que para que esa relación tenga posibilidades más allá de unas cuentas citas, lo más importante es que los dos estén al mismo nivel emocional, y esto lo que significa ni más ni menos es que las intenciones, objetivos y aspiraciones respecto a esa persona coincidan en ambos. Es decir, que los dos tengan muy claro que quieren jugar al mismo juego y con las mismas reglas.

La experiencia me ha demostrado que cuando eres excesivamente detallista con alguien a quién estás conociendo, esa persona automáticamente interpreta que quieres ir muy rápido en la relación, que te has enamorado locamente, que buscas un compromiso ASAP, que es el hombre de tu vida, que le amas por encima de todas las cosas, que es tu prioridad, que estás pensando en el las 24 horas del día….y como el no siente todo eso, se agobia, siente que le falta el aire, te pone la etiqueta de “espesa” e “intensa”… y una de dos, o desaparece de la noche a la mañana como si se le hubiera tragado la tierra, o empieza a dar claras señales de que lo hará en cero coma segundos.

Creo que para todos y todas los que son como yo, la clave está en aprender a dosificar nuestra generosidad y, sin dejar de ser detallistas (porque somos así), hacerlo con cuenta gotas al menos hasta tener claro a qué está jugando la otra persona.

Por todo esto ya me he cansado de regalar tartas y citando el título de una película de los años 80...futuros hombres de mi vida que sepáis que "se acabó el pastel".

7 may. 2016

21 días sin tí...



Los estudios del psicólogo William James aseguran que nuestro cerebro tiene la flexibilidad suficiente para adquirir nuevos hábitos, y que la manera de conseguirlo es repetir durante 21 días seguidos aquello a lo que queremos acostumbrarnos. Cada vez que repetimos la acción en cuestión, a nuestro cerebro le supone un menor esfuerzo realizarla hasta que llega el momento en que éste acaba cediendo y convierte dicha costumbre en un hábito. No se trata de un remedio mágico, simplemente y tal y como afirman los neurólogos, en 21 días nuestra actividad neuronal se modifica y es posible crear nuevos patrones de conducta de manera automática.
Es decir, si por ejemplo queremos adquirir el hábito de correr tenemos que hacerlo todos los días durante 21 días seguidos; o si lo que queremos es introducir la fruta en nuestra dieta, deberíamos comer todos los días fruta durante 21 días seguidos.

Las investigaciones hablan de que la regla de los 21 días funciona cuando se trata de adquirir nuevos hábitos de conducta, pero que sucede cuando queremos deshacernos de un mal hábito??  Y cuando además ese hábito del que nos queremos deshacer no se trata de una conducta sino de una emoción?? Podemos dejar de querer a alguien, de desearle, de necesitarle en nuestras rutinas, de pensar en esa persona, dejar de echarle de menos y de hacer todo esto en tan solo 21 días?? Según mi teoría personal SE PUEDE.

En mi opinión, el enamoramiento es un estado emocional al que se llega a base de compartir tiempo con esa persona que ha despertado nuestro interés y por la que en un primer momento sentimos algún tipo de atracción física, intelectual o las dos a la vez. Cuando amamos a alguien, en realidad lo que nos ha pasado es que hemos adquirido la costumbre de estar con esa persona, de compartir todo con ella y al final se ha instalado en nuestras vidas, en nuestra cabeza, en nuestras rutinas, incluso en nuestra piel. Hemos adquirido el hábito mental, físico y emocional de tener a esa persona en nuestras vidas.

Pero que sucede cuando esa relación se rompe? Nos gustaría ser capaces de dejar de pensar en esa persona, de dejar de quererla a nuestro lado, de dejar de echarla de menos, pero no lo conseguimos. Más bien lo que nos sucede es todo lo contrario, pensamos de forma permanente en esa persona, la echamos de menos a cada segundo, la deseamos, la necesitamos cerca. Nos pasamos el día recordando los momentos vividos junto a el o ella, miramos una y otra vez sus fotos, espiamos las redes sociales para saber qué está haciendo, cotilleamos el estado y la foto de su whatsapp, tenemos la tentación de llamarle, nos acostamos y nos levantamos con su recuerdo, olemos la camiseta que se dejó en nuestra casa, dejamos su cepillo de dientes en el baño por si vuelve, miramos el teléfono cada mini segundo para ver si nos ha llamado y no lo hemos oído, escuchamos setecientas mil veces la lista de canciones de Spotify que creamos para esa persona con el nombre "nosotros" y que sonaba en el coche en el último viaje juntos. Nuestra vida gira en torno a su recuerdo y vivimos en una agonía constante.

Y ante este panorama cómo podemos aplicar la regla de los 21 días para que esa persona deje de estar en nuestro pensamiento?

A nuestro cerebro no le gusta que le digamos “esto no se hace”, por lo que una mala costumbre es difícil de destruir de esta manera. No es suficiente solo con decirnos “no quiero pensar en él”. La clave para poder lograrlo no está en decirle “no” a nuestro cerebro sino en sustituir esa costumbre que nos hace daño por otra, y para ello es necesario llevar a la práctica una serie de trucos.

Lo primero de todo es estar convencido de que queremos hacerlo y tener argumentos para ello. Hay que tener clarísimo que queremos sacar a esa persona de nuestro pensamiento y dejar de sufrir, y que solo de esta forma podremos seguir con nuestra vida y evolucionar. En este caso es muy útil preguntarse ¿para que voy a seguir pensando en él? ¿Que quiero conseguir con ello? Si las respondes con sinceridad seguro que tu decisión respecto a qué es mejor para ti está muy clara.

A veces ayuda escribir una lista de cosas por las que no es bueno para ti estar con esa persona o incluso todas aquellas cosas que no te gustaban de él. Si te sientas a pensarlas seguro que te sale una larga lista, y no vale pensar en las buenas, que ya sabemos que las tiene y es probable que en estos momentos en los que ya no estás con él solo recuerdes aquello que te encantaba de él, pero esto es lo que tienes que evitar, así que pega una pizarrita en los azulejos de la cocina, donde lo puedas ver todos los días, escribe “Razones para olvidarte” y empieza.

Lo segundo, y que va muy ligado a lo anterior, es tener la motivación para olvidarte de esa persona y la voluntad de invertir día tras día todos los esfuerzos necesarios para lograr el objetivo. Hay muy pocas cosas en esta vida que se logren sin motivación y voluntad, y si las hay seguro que no merecen la pena y nuestra meta (olvidarle) ocupa la primera posición del ranking de prioridades en este momento, así que vamos a por ella.

Lo tercero es clave y consiste en eliminar tentaciones y todo aquello que nos distraiga de nuestro objetivo. Para que entendáis bien la importancia de seguir esto a rajatabla pondré un ejemplo muy sencillo. Si queréis hacer dieta y tenéis la cocina llena de muffins de chocolate, galletas, patatas fritas, chucherías, tarrinas de Häagen dazs y un montón de marranadas de ese estilo, tendréis al enemigo en casa y será imposible no caer en la tentación de picotear entre horas. Para evitar esto lo que tendremos que hacer será no tener todas estas tentaciones delante y sustituirlas por otras más saludables. 

Pues cuando queremos olvidarnos de alguien pasa lo mismo, si seguimos guardando sus fotos, si seguimos teniendo su teléfono, si seguimos teniendo la casa llena de estímulos que nos recuerdan a él, será imposible que desaparezca de nuestra mente y que las ganas de estar con él se esfumen. Por tanto, deshazte de sus fotos, borra su teléfono, no cotillees sus redes sociales, no saques información a amigos comunes sobre como está, deja de escuchar la música de su grupo favorito (que además a ti no te gustaba), regala las cosas que se dejó en tu casa y que aún conservas por si vuelve (los boxer de pollitos que tanto te gustaban también), en definitiva libérate de todo lo que te recuerde a él y empieza a construir una vida sin él.

El cuarto elemento imprescindible es no aislarse. Ya sabemos que en momentos como este no nos apetece salir ni interactuar con otras personas, que preferimos escondernos del mundo, pasarnos todo el día en pijama con los pelos de la bruja Avería, abandonarnos, encerrarnos, aislarnos, como una forma masoka de seguir recreándonos en nuestro dolor, pero esto es precisamente lo que hay que evitar a toda costa, porque si repites este hábito durante 21 días seguidos ya sabes lo que sucederá, verdad?? Que entrarás en una rutina enfermiza de la que después serás incapaz de salir.

Y una vez que hemos entendido la importancia de estos cuatro pasos esenciales y que los hemos aplicado, viene la hora de la práctica y en que consiste?? 

Consiste precisamente en hacer todo lo contrario a lo que te pide el cuerpo: no te quedes en casa, arréglate, llama a tus amigos, sal con tus amigas y baila, vete a un karaoke y canta, pasea, haz ejercicio, apúntate a un curso, viaja, chatea con otros hombres y ten citas, habla con gente con la que nunca antes habrías hablado, ponte guapa, ponte ese vestido escotado que nunca te atreviste a llevar, píntate los labios de rojo (sí de rojo, qué pasa)…y hazlo durante 21 seguidos. Así, tal cual. Organiza un plan para cada día, mantén tu mente distraída, sé activa…cambio el hábito de pensar en él por el de pensar en ti; la costumbre de preguntarte qué estará haciendo por la de preguntarte cuál será el siguiente plan que organizarás; la necesidad de hablar con él, por el interés por hablar con gente nueva que te aportará cosas diferentes; la obsesión por pensar en el pasado, por la ilusión por lo que vendrá en un futuro.

A medida que pasan los días descubrirás que lo que te exigía un gran esfuerzo durante los primeros momentos, al finalizar ese periodo será mucho más fácil, casi automático. Te quedarás flipada de cómo has pasado de pensar en él las 24 horas del día, a tener que hacer un esfuerzo para pensar en él, y lo que es más importante, habrás adquirido una nueva y sana costumbre y el mal hábito habrá sido desbancado, seguro que incluso has hecho nuevos amigos, descubierto nuevas aficiones y que estás más guapa, y todo esto en tan solo 21 días, no es genial??





5 may. 2016

Cosas que nunca te dije...

Me alejo de ti, decido sacarte de mi vida, de mi mente, de mis rutinas y tú no entiendes porqué. Te extrañas de mi decisión, no la compartes y te cuesta aceptarla pero hay cosas que nunca te dije.

Nunca te dije que el mes que estuvimos juntos marcó mi vida, que después de aquellos días nadie me ha hecho sentir lo mismo. Nunca te dije que lloré cuando me dejaste, que escuché una y otra vez todas las baladas de amor de uno de tus grupos heavy favoritos...




Ni que aún conservo el corcho de aquella botella de vino que nos bebimos juntos en esa noche especial. Nunca te dije que ignorando el consejo de mis amigas, conservé tus fotos, aquellas que me mandaste justo antes de conocernos y la única que nos hicimos juntos, y que he mirado esas fotos un millón de veces.

Nunca te dije que cuando te conocí me compré un casco para que me llevaras de copiloto en tus viajes, ni que aquella noche en la que me empeñé en ir a verte tenia fiebre y me explotaba la cabeza. Nunca te dije que cuando cancelaste el plan para cenar juntos en tu casa porque tu hijo estaba enfermo, ya había comprado la cena y que estuve un fin de semana entero comiendo delicatessen de Mallorca. Nunca te dije que me recorrí medio Madrid buscando tu helado favorito de Hägen-Dazs, ni que conozco perfectamente cual es tu plato preferido en el japo.

Nunca te dije que soy seguidora de tu cuenta de Twitter, que leo todo lo que escribes sin que tú lo sepas, que he buscado por las redes cualquier cosa relacionada contigo y que me he visto mil veces el vídeo que tus amigos colgaron en youtube cuando cumpliste 30 años, aquel en el que estás increíblemente sexy tocando la guitarra y cantando una canción de Oasis. Nunca te dije que he cotilleado el blog que hiciste con tus colegas cuando recorriste en Vespa el Camino de Santiago.

Nunca te dije que me he leído todo sobre la Liga Nacional de Futbol Americano y en especial sobre tu equipo preferido, los Green Bay Packers, y que cuando viajé a Nueva York te compré algo de ellos que nunca te dí.

Nunca te dije que a veces he fingido que pasaba cerca de tu oficina por casualidad, solo para poder pasar 10 minutos contigo mientras nos tomábamos un café.

Nunca te dije que aún sigo soñando con llevarte a Florencia y ver el atardecer a tu lado, ni que recuerdo con todo detalle cada día que pasé contigo cuando estuvimos juntos.

Nunca te dije que el día que volviste a aparecer en mi vida y aún sabiendo que tenías pareja, tuve la esperanza de que en algún momento volveríamos a estar juntos. Nunca te dije que en todos estos años he actuado como una amiga pero siendo consciente que quería algo más, ni que cuando rompiste con tu novia deseé que me dieras la oportunidad que no tuve en su momento.

Nunca te dije que me fui de viaje a Francia contigo porque sabía que esa sería la única ocasión que tendría para vivir una experiencia así a tu lado. Ni que cuando me contaste que habías conocido a una chica increíblemente guapa y que te habías enamorado de ella como una bestia, sentí un crujido dentro de mí y mi mundo se desmoronó.

Nunca te dije que he luchado contra mis sentimientos una y mil veces, que he intentado ser tu amiga y alegrarme por tu felicidad con otra, pero que contigo he perdido la batalla, que has sido el motivo de muchas de mis noches sin dormir, que me pregunto mil veces como será ella, que tendrá que yo no pueda darte y que me invade la peor de las envidias.

Por todas esas cosas que nunca te dije decido sacarte de mi vida intentando que la distancia y el tiempo borren mis sentimientos por ti. 


1 dic. 2015

El cielo protector


Mi naturaleza impulsiva, mis ganas por compartir junto a él momentos, paisajes, lugares...mi curiosidad por vivir esa experiencia, por aventurarme en una locura y sentirme protagonista de algo excepcional en mi vida que me sacara de la rutina...me hicieron volar hasta allí sin pararme a pensar si era lo lógico o no, si era lo más adecuado o no.
Lo cierto es que fueron cuatro días maravillosos que nunca olvidaré a pesar de que ahora, al recordarlos, tengo un sabor amargo. De forma irremediable repaso una y otra vez cada uno de mis momentos vividos con él en ese viaje, intentando encontrar una razón por la que él perdió el interés por mi de manera fulminante. Obedeciendo a mi mal sana costumbre por querer llegar siempre al fondo de las cosas, entré en un círculo vicioso y compulsivo que no me llevaba a nada bueno y que me impedía dormir, reír, concentrarme en el trabajo y en definitiva seguir con mi vida normal.
Durante aquellos días de incertidumbre en los que no sabía nada de él, en los que le sentía a años luz de mí, miraba sus fotos una y otra vez, fotos de aquellos momentos en los que aún hablábamos de "nosotros" y le echaba de menos. Añoraba saber de él, que compartiera conmigo las fotos que había hecho, que me contara anécdotas de su día, las largas e intensas conversaciones sobre temas en los que no ibamos a estar de acuerdo nunca pero que eran divertidas y estimulantes...le echaba de menos a él, echaba de menos tenerle en mi vida, despertar con la certeza de que el formaba parte de mi aunque no hablásemos todos los días ni pudiéramos vernos. Era guay levantarse por las mañanas sabiendo que había una persona para la que era especial.
Aún recuerdo el mix de sensaciones que tuve cuando llegué a Abu Dhabi y él me estaba esperando en el aeropuerto. Estaba cansada pero mi entusiasmo e ilusión eran tan grandes que me sentía plena de energía. Fue increíble cuando me desveló la sorpresa que había preparado para mí. Me sentí tan especial que nunca lo podré olvidar. Dubai nos acogió en nuestra primera noche juntos después de un mes sin vernos. Fue excitante, me sentía eufórica, llena de vida. Después de casi 24 horas sin dormir, lo único que no quería era precisamente eso, dormir, para no perderme ni un instante de lo que me estaba pasando. Despertar a su lado fue especial. Ese era uno de mis momentos preferidos junto a él, cuando despertábamos y el había descansado y estaba contento y divertido y con un humor excelente...en aquellos momentos le adoraba. Pasamos un bonito día en Dubai, me encantó el mercado de las especias, el lugar donde comimos, la preciosa luz...
Los siguientes días pasaron descubriendo lugares nuevos, dejándome llevar...quería pararme a pensar en todo lo que me estaba pasando para ser plenamente consciente de lo feliz que era y creo que lo logré.
El desierto me regaló la puesta de sol más bonita de mi vida. Como si el tiempo se hubiera parado, aquel paisaje me hipnotizó...era como estar en otro mundo...un paisaje enigmático, cautivador y que te atrapaba...y compartirlo con él lo transformó en perfecto.
Y llegó mi último día y aunque no quise pensar en el momento de mi despedida, no pude evitar despertarme esa mañana con una sensación amarga. Habría dado lo que fuera por poder alargar ese viaje, que no tuviera fin!!
Mientras el taxi recorría la interminable carretera que me llevaba al aeropuerto, no dejaba de pensar en todo lo vivido en aquellos días pero algo dentro de mí me decía que tras ese viaje ya nada volvería a ser igual, y mi intuición no me falló.
Todo se esfumó a la misma velocidad con la que llegó y simplemente desapareció.




3 oct. 2015

La despedida....

Hoy me despido de los días tranquilos, aquellos en los que me despertaba ilusionada pensando que estabas en mi vida, aquellos en los que llenaba mi cabeza de planes para hacer contigo, en los que me pasaba horas frente al espejo pensando qué ponerme antes de verte, en los que me echaba litros de perfume, solo porque a ti te encantaba ese olor….

Me despido de algo que no sé como llamar, porque no nos dio tiempo ni a ponerle una etiqueta…

Me despido de un mes intenso, de interminables conversaciones con una copa de vino en la mano, de desayunos tardíos los domingos por la mañana, de bailes robados mientras preparaba el café, de cenas improvisadas con sobras de la nevera…

Me despido de momentos, de detalles, de gestos, de miradas, de caricias… me despido de ti porque has formado parte de mi vida durante un mes y no es el tiempo que ha durado lo que me importa, sino lo que me has hecho sentir, lo que me has aportado, lo que me has enseñado… me quedo con todo eso y de todo eso me niego a despedirme, se queda conmigo y formará parte de mi aunque tu ya no quieras volver.




14 abr. 2015

¿El Amor está en la Red?

Siempre he estado abierta al uso de las nuevas tecnologías. Soy de las que piensan que hay que sacar partido de las numerosas ventajas que nos ofrecen. Internet ha revolucionado la manera de entender las relaciones personales y la forma de comunicarnos. En el caso concreto de la búsqueda de pareja ha supuesto un giro radical respecto a los métodos tradicionales, cambiando las reglas del juego.

Cuando no existían las redes sociales, las alternativas para conocer gente del sexo opuesto eran muy limitadas más allá de amigos de amigos o compañeros de trabajo. Era algo así como una misión imposible. Salir de copas era una opción, pero desde luego no era la mejor de ellas. La noche no suele ser el mejor lugar para conocer a alguien interesante si lo que se pretende es algo serio, porque ya sabemos todos que a algunos y a algunas “la noche les confunde”.

Si además de todo esto, te encontrabas en los “treinta y todos”, y tu círculo de amistades era escaso o estaban en modo BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones), donde la prioridad no era hacer planes contigo, entonces preferías quedarte en casa y zamparte una tarrina de helado hiper calórico, antes que plantarte en la barra de un pub más sola que la una y ser el centro de todas las miradas, como si fueras un bicho raro.

En la actualidad las redes están repletas de páginas de contactos y las aplicaciones móviles para ligar emergen como setas. Esto ha permitido que puedas interactuar con gente que a priori podría ser interesante, y además hacerlo cómodamente desde casa, con tu pijama de ositos, las pantuflas, los pelos alborotados, atrincherada en el sofá, y con el único esfuerzo que exige el movimiento del dedo con el que tecleas.

Hoy en día la forma de conocer gente es sencilla y rápida, pero ¿esto nos garantiza el éxito? ¿son estas páginas y aplicaciones realmente efectivas para lograr nuestro objetivo? La respuesta a estas cuestiones depende claramente de lo que queramos conseguir.

A lo largo de estos años he probado la gran mayoría de herramientas digitales de este tipo, convirtiéndome en una especie de conejillo de indias del tema, y puedo asegurar que me encuentro en el punto más álgido del agotamiento/aburrimiento extremo.

No puedo negar que estas páginas y aplicaciones me han permitido conocer gente a la que no habría podido llegar de otra forma, como tampoco puedo ocultar que si eres mujer con un físico medianamente agradable y amante de la promiscuidad puedes dormir en 365 camas. Os aseguro que si este es el objetivo, es muy fácil de lograr. Pero si tu meta es encontrar a alguien con quién compartir algo más que un desayuno express, la efectividad de estas páginas está bajo sospecha.

¿Qué podemos encontrar en las páginas de contactos y aplicaciones móviles?
  • Nos permiten hacer filtros para acotar las búsquedas en función de criterios variados: edad, formación, aficiones, ubicación…
  • Algunas plataformas utilizan complejos algoritmos que permiten cruzar perfiles de gente compatible entre sí, o tienen sistemas de geolocalización para saber a qué distancia se encuentra tu posible pretendiente.
  • Te permiten ver las fotos de la otra persona, convirtiendo alguna de estas plataformas en auténticos books (en ocasiones de dudoso gusto estético). Además, en la mayoría de las ocasiones las fotos nada tienen que ver con la realidad.
  • Puedes chatear antes de la primera cita y asegurarte de que el otro al menos tenga tu mismo nivel sociocultural. Aunque exista el corrector ortográfico automático en los móviles, si es cateto, lo sabrás.
  • Te dan la oportunidad de conocer a gente….muuucha gente, ¿pero es este realmente tu objetivo? ¿Convertirte en la reina de las citas? ¿Invertir tu tiempo y esfuerzo en conocer gente que después no merece la pena? Una vez más depende de nuestro objetivo, pero yo prefiero ser selectiva y apostar por la calidad en lugar de la cantidad.

Tras la experiencia vivida lo que está claro es que da igual lo que estas páginas te ofrezcan porque ninguna de ellas te sirve en bandeja a la mujer o al hombre de tu vida. La clave para que esto suceda es, más allá de que exista química entre dos personas, que ambas se encuentren en el mismo momento personal y que las dos quieran y tengan la firme convicción de querer estar en modo “in love”. Y esto cómo lo sabemos?

Es aquí donde creo que las nuevas tecnologías se quedan cortas y apuesto por métodos más “artesanales” y personalizados. Y es aquí donde quiero compartir mi último descubrimiento, un lugar de encuentro para mujeres y hombres que tienen algo en común: su interés por encontrar pareja estable. Un equipo de profesionales, expertos en relaciones de pareja y que proporcionan un servicio totalmente personalizado donde lo importante son las personas. Te ayudan en la búsqueda de pareja y se convierten en intermediarios, garantizándote seriedad y discreción.

Por mucho que supongamos que las personas que están en una página de contactos buscan una pareja estable, la realidad me ha demostrado que esto no es siempre así. Por ello, considero que en un tema tan importante como es la búsqueda de pareja, hay que ponerse en manos de profesionales del sector, que no solo hagan de intermediarios en esta complicada tarea, sino que conozcan personalmente a quienes buscan pareja y sepan cuáles son sus verdaderas intenciones, inquietudes e intereses, así como otros aspectos de su personalidad que son claves para establecer la compatibilidad con otra persona. De esta forma tendremos la certeza de que cuando tengamos una cita, será con alguien que como nosotros busca una relación estable.


Si tu interés es precisamente ese, encontrar una pareja estable y además valoras tu tiempo, ALTER EGO es la alternativa que quizá nunca antes te habías planteado, porque hoy en día parece que no queremos mirar más allá de Internet, pero que es sin lugar a dudas una opción muy interesante entre todas las alternativas posibles, y que ofrece unas garantías que ninguna aplicación móvil o página de contactos podrá darte. Te animas a probarlo, y si funciona??

10 abr. 2015

Amores Gourmet

Siempre se ha dicho que a los hombres se les conquista por el estómago, pero esta tendencia está cambiando en los últimos años y somos cada vez más las mujeres que apreciamos a los hombres que dominan los fogones. Y yendo aún un poco más lejos, en la actualidad los hombres que saben cocinar nos resultan mucho más atractivos que aquellos que no saben ni freír un huevo.

Y es que cocinar y todo lo que tiene que ver con lo culinario, tiene una connotación sensual que puede ser una poderosa arma de seducción a la hora de conquistar a una mujer o a un hombre.

Cuando estás empezando a conocer a una persona, te sientes a gusto y has tenido ya varias citas previas en las que todo ha ido muy bien, es el momento de proponer un plan especial que gire en torno a la gastronomía.

Es fundamental cuidar todos los detalles, pero sin llegar a ser empalagoso ni cursi (el violinista tocando Titanic o mariachis no, por favor). Hay que crear un ambiente agradable con música tranquila y encender unas velas colocadas de forma discreta, sin que la casa parezca la Catedral de la Almudena, pero lo más importante es convertir el momento “cooking” en un juego repleto de sensualidad.

Y dónde podemos encontrar todo lo necesario para sorprender?? Aunque parezca increíble existe un espacio específicamente pensado para crear momentos especiales relacionados con la gastronomía, y lo he encontrado. Situada en un rincón escondido de Madrid, como si no quisiera ser descubierta, un día me topé con Gourmet Lovers, una tienda llena de encanto con un concepto nuevo y completamente diferente. Creada con la intención de unir sensualidad y gastronomía, en Gourmet Lovers puedes encontrar ideas para sorprender y llenar de sabor, originalidad, sensualidad y amor, los momentos más especiales de tu vida. Los propietarios y creadores de esta genial idea tienen una filosofía muy particular, apostando por vivir intensamente cada experiencia encontrando el punto pícaro a la vida. Su objetivo es transmitir la pasión por la vida a través de la comida, y en este caso con productos de elaboración artesana. Déjate aconsejar por ellos y acertarás.

Y precisamente siguiendo sus consejos, lo mejor para nuestra cena especial con esa persona que tanto nos gusta, es cocinar un plato que se pueda preparar con antelación y que solo necesite unos minutos de horneado. Así podrás dedicar todo el tiempo a disfrutar de la otra persona, que es lo que realmente interesa, a la vez que se evita acabar oliendo a fritanga. Mientras la comida se termina de hacer, lo ideal es tomar un vino con un aperitivo, así se va rompiendo el hielo y se va creando un ambiente muy apetecible, pero para los amantes de la cerveza sugiero degustar unas cervezas artesanas que pueden acompañarse de un paté de morcilla con piñones en minitostas de pan con pasas, preludio de una velada perfecta.

Una vez sentados en la mesa hay que disfrutar de la comida, pero no engullir como los pavos. Se puede comer, hablar, reír y saborear… todo a la vez y con estilo. Estar frente a un buen plato, con un vinito y en compañía agradable favorece que aparezca la complicidad entre los que comparten ese momento, y nos hace sentirnos tan bien….ufff!!

Con todos estos ingredientes la noche promete, pero hay algo que no podemos olvidar: el postre. Porque no hay cena perfecta sin un buen postre y tiene que estar a la altura de las circunstancias. No puede ser algo normalito, fácil de encontrar en la tienda del chino de la esquina….el postre tiene que sorprender y para ello os propongo una fondue de chocolate con fresas… una combinación perfecta de sabores, texturas, olores y llena de sensualidad, ¿es posible pedir más?

Que lo disfrutéis…..








5 abr. 2015

Mujeres del Siglo XXI


Cuando intento comprender porque hoy en día es tan complicado encontrar pareja y busco algún tipo de explicación lógica al asunto, al final todo se queda en intentos fallidos y no encuentro una respuesta convincente.

Pero tras numerosas conversaciones mantenidas con mujeres como yo, tras conocer cientos de casos idénticos al mío, realmente la única conclusión a la que se puede llegar es que todo se debe a la incapacidad de los hombres para adaptarse al nuevo rol de las mujeres, al de las mujeres del siglo XXI. Me explico…. 

Aunque parezca un argumento repetido miles de veces, no por ello es menos válido, porque lo cierto es que los hombres a la hora de buscar pareja están acostumbrados a llevar la voz cantante, a tomar la iniciativa, a ser ellos los que dan el primer paso aunque les pongan la cara colorada, a arriesgar, a conquistar, a salir de caza. Y es esto lo que sube su adrenalina por una mujer y por tanto su interés. Cuanto más esfuerzo les cuesta que una mujer les haga caso, más valor tiene para ellos.

Durante los últimos años nos han vendido el cuento de que ellos ya están hartos de tener que currárselo, de que lo tengan que hacer todo mientras nosotras esperamos sentadas a que se nos acerquen sin mover un dedo y nos dejemos conquistar de forma pasiva. Son muchos los que reclaman a gritos una mujer con iniciativa, independiente, que diga abiertamente lo que quiere, de mente liberal, que sea directa, y ya de paso que pague los gin tonics.

Salvo lo de pagar, todo lo demás está bien lejos de la realidad…

La experiencia me demuestra que los hombres reclaman este tipo de mujer pero cuando la tienen delante no saben cómo actuar y esto es así simplemente porque no han sido educados para ello o porque no les ha interesado aprender.
Aunque parezca increíble, su modelo de pareja es el de su madre o incluso el de su abuela. Ellos repiten el patrón de conducta que vieron en sus padres y que sigue funcionando con un porcentaje de población femenina que vive anclada en tradiciones ancestrales. Pero ¿¿qué pasa con las mujeres independientes?? Con aquellas que han evolucionado, que se sienten seguras de sí mismas, que saben perfectamente lo que quieren o no para su vida, que no buscan a un hombre que las mantenga, que no piden permiso, que tienen iniciativa, que dicen lo que quieren y lo que piensan? Pues lo que pasa es que ante mujeres como estas los hombres se encuentran desubicados porque han perdido su rol, y aunque quieran simular estar encantados con las nuevas mujeres que toman la iniciativa, que no ponen mala cara cuando ellos se van al fútbol, que hacen más deporte que ellos, que ganan más dinero que ellos, que tienen más apetito sexual que ellos, que hablan abiertamente de lo que les gusta y lo que no, lo cierto es que estas mujeres les asustan y a la mínima señal que les demuestra que somos de esta clase de mujeres, prefieren salir corriendo, desaparecer sin dar explicaciones.


Con este panorama las mujeres lo tenemos realmente complicado para encontrar una pareja que realmente nos llene. Podemos dejar de ser nosotras mismas, aplicar las estrategias que se leen en los artículos para encontrar pareja y que nos animan a hacernos las “estrechas”, a no responder sus mensajes a la primera, a decir que no podemos quedar cuando en realidad estamos solas en casa más aburridas que un mono, a dejar que decidan por nosotras y un largo etcétera. Tal vez así encontremos una pareja pero ¿es realmente ese nuestro objetivo?? Estar con alguien por no estar solas?? El mío desde luego que no lo es, así que seguiré siendo yo misma aunque encontrar pareja sea misión imposible. Y vosotras,  mujeres del siglo XXI, que rol estáis jugando?

13 feb. 2015

Planes de San Valentin


¿¿Se puede sobrevivir en San Valentín si eres Single??

Cuando se acerca el 14 de febrero todo se inunda de corazones rojos. Los escaparates de las tiendas de lencería exhiben los conjuntos más sexys para lucir esa noche, tan supuestamente especial. La publicidad está repleta de anuncios de perfumes. Las revistas ocupan páginas sugiriéndote los mejores regalos para el y para ella. Las pizzas se hacen con forma de corazón, y los panes y los pasteles…Las redes sociales te animan a participar en concursos tipo: “Relatos de amor” o “La mejor dedicatoria de amor”. Los hoteles hacen pack especiales para esa fecha: noche en habitación con jacuzzi+detalle de champán y fresas+cena romántica y esparcen pétalos de rosas por la cama….Nos meten a San Valentín hasta por las orejas, y lo convierten en casi una obligación de la que muy pocos logran quedarse al margen. Pero... ¿que sucede cuando tu no tienes pareja para celebrarlo?

Lo que sucede es que simplemente terminas hasta las narices de tanto corazón, de tanto amor, de tanta cursilería y de tanta hipocresía…porque yo me pregunto: que harán los perfectos infieles ese día? La respuesta es muy sencilla, ese día no te harán una visita nocturna, tengo claro que serán los más espléndidos del mundo con su pareja. Tendrán el regalo perfecto, habrán preparado una noche super especial, de camino al restaurante pondrán la playlist de Spotify “Día de San Valentín” y tirarán la casa por la ventana porque ese día tienen que expiar sus pecados y ser los novios perfectos….realmente PATETICO!

Los singles que habitamos en este mundo tenemos varias opciones ese día, y la decisión sobre cual escoger es solo nuestra: 
Opción A) Deprimirnos y convertirnos en unos amargados.
Si has elegido la A, ya te digo que vas fatal. En este caso lo mejor que puedes hacer es huir de las parejas empalagosas, para evitar que te salga un sarpullido por todo el cuerpo, y atrincherarse en casa. Vete al super, cómprate tropecientas bolsas de snack en todas sus variedades: pelotazos, risquetos, chetos, fritos…;varios packs de cerveza y de postre unas cuantas tarrinas de helado tamaño XXXL (la idea es aprovisionarse de todo el material necesario para no tener que bajar a la calle bajo ningún concepto). Este es el mejor día para aprovechar todo lo que tienes caducado en la nevera y que tenga un color sospechoso, echarlo en la sartén y que Dios reparta suerte!!! Bajo ningún concepto, REPITO: bajo ningún concepto puedes pedir comida para llevar. El mundo del Fast food está evolucionando rápido, no vaya a ser que al chino veloz se le haya ocurrido hacer rollitos de primavera con forma de corazón, o que el Kebab de la esquina te regale un globo de corazón con tu pedido. Hay que evitar cualquier riesgo en una noche como esta, así que tú a comerte las sobras!! Ni falta que hace decir que todas las pelis románticas quedan descartadas del plan. Es mejor que optes por el cine alternativo tipo película eslava costumbrista y en versión original con subtítulos en coreano. La idea es que te hartes de comer, beber y que entres en coma profundo ASAP, para poder dormir toda la noche y que pase pronto el suplicio. Así que venga, si estás en modo “Bridget Jones” sal a comprar antes de que empiecen a salir las parejitas de sus madrigueras.

Opción B) Seguir con la cabeza bien alta desafiando al AMOR. 

Si has elegidos la B, entonces ese día será para ti como otro cualquiera. Te habrás vacunado contra San Valentín y las parejitas, los corazones, las canciones de amor y demás señales, te serán completamente indiferentes. Tu interruptor mental estará en modo OFF durante las 24 horas que dura ese día y nada afectará a tu estado de ánimo….

Yo sin duda elijo la B, y tu?? Con cuál te quedas??

10 feb. 2015

Señales de Indiferencia...

Cuando se tiene una relación y las cosas empiezan a torcerse, hay miles de señales que te están diciendo que algo no van bien. Puede que tu hayas decidido ignorarlas de forma voluntaria y mirar para otro lado, pero esta actitud lejos de solucionar el problema lo perpetuará en el tiempo y hará que esas dificultades se asienten en la relación y convivan contigo, se metan en tu casa, en tu cama y se instalen en tu vida convirtiéndose en una rutina a la que te terminarás acostumbrando, como lo hacemos siempre con todo, por muy malo que sea. Nuestra capacidad de adaptación es asombrosa y en el caso de las relaciones de pareja es aún más poderosa. Aprendemos a vivir con alguien que ya no nos hace feliz, a dormir con esa persona. Aprendemos a cerrar los ojos a la realidad y a seguir con nuestra vida como si no nos quedase otra opción.

Hay señales que nos indican que debemos replantearnos si es sano continuar con esa relación:

- De pronto un día te das cuenta que todo aquello que te encantaba de tu pareja al comenzar la relación, ahora te pone de los nervios. Ya no soportas que cuando se junta con sus amigotes siga contando las mismas batallitas una y otra vez, a modo de disco rayado; que siga hablando de sus ex poniéndose medallitas del pasado, que ya no hacen ni pizca de gracia; que se ría de esa forma tan estridente y sea tan infantil.
- Llega un momento en el que decides dejar de estar detrás de él, limpiando y recogiendo todo lo que va dejando por el medio en la casa: latas de cerveza amontonadas en la encimera de la cocina, rollos de papel higiénico vacíos haciendo colección, mil quinientos churretones a modo de constelación en el espejo del baño (que prefiero no saber de qué son), los siete mil cacharros que mancha para hacer una sencilla ensalada…y así un largo etcétera.
- Un día ya no te esfuerzas para evitar una pelea. Las discusiones se vuelven irracionales y de pronto se olvida la razón principal por la que comenzó la bronca y se empiezan a echar en cara temas no cerrados del pasado que no vienen a cuento…si esto pasa es que, sin duda, se ha encendido la luz de emergencia.
-  Pero la señal más clara del desgaste y declive de una relación es cuando además de todo esto, ya no hay amor ni respeto y dormir y despertar junto a esa persona es simple rutina. Ahora te vas a dormir antes que el o después, pero nunca a la vez. Ya no te apetece abrazarle por las mañanas, ni quedarte en la cama con el hasta las mil los fines de semana. Ya no te levantas a media noche de forma sigilosa y a oscuras para no despertarle, ahora enciendes la luz y no te importa. Ya no sabes de qué hablar con esa persona y cuando salís a tomar algo, uno habla mientras el otro mira por la ventana buscando un estimulo que le distraiga. Ya no tienes tacto para decirle las cosas que no soportas de su familia. Ya no te pasas horas en el cuarto de baño poniéndote monísima para el, ahora eso solo lo haces cuando tienes plan con tus amigas.

Todo lo que antes te hacia reír a su lado, todos aquellos detalles que antes cuidabas con mimo, todos los esfuerzos que hacías para mantener la chispa de la relación…se han esfumado, y ahora lo único que haces de forma natural es llenar cada minuto de SEÑALES DE INDIFERENCIA.

Si te sientes identificada con alguna de estas afirmaciones, las dos preguntas clave que debes hacerte y que marcarán tus decisiones futuras respecto a esa relación son: ¿Cómo será mi vida dentro de 10 años si sigo con esta persona?? y ¿cuánto tiempo estoy dispuesta a aguantar? Seamos sinceros, si la relación ya se encuentra en este nivel, es probable que no haya punto de retorno.
Sé valiente, responde a esas preguntas con sinceridad y toma una decisión. Es probable que tengas cariño a esa persona y puedes incluso sentir cierta pena, pero eso no es AMOR, el AMOR es otra cosa. Nadie dijo que sea fácil salir del bunker sentimental que te protege, tú decides como quieres que sea tu vida dentro de unos años….la pelota está en tu mano, ¿Qué harás con ella?